La historia de la biblioteca

UN RECORRIDO HISTÓRICO

Ciento veinticinco años de biblioteca

1887

TESTAMENTO

Rossend Arús i Arderiu dicta testamento. Instruye a sus herederos de confianza Valentí Almirall y Antoni Farnés, a que funden una biblioteca pública en Barcelona.

1895

INAUGURACIÓN

Solemne inauguración de la Biblioteca Pública Arús con una ceremonia popular en la que participaron más de 150 entidades cívicas, tres bandas musicales, varios coros y los Cors de Clavé. El bibliotecario era Eudald Canivell, y el fondo inicial fue de 24.000 volúmenes.

1906

EXPOSICIÓN BIBLIOGRÁFICA

La Biblioteca deja en préstamo varios libros para la Exposición Bibliográfica: 1833 a 1906, la cual formaba parte del Primer Congreso Internacional de la Lengua Catalana.

1912

NUEVAS BIBLIOTECAS

Aparecen nuevas bibliotecas en Barcelona, y en consecuencia la BPA nota un descenso de lectores.

1914

ESPOSICIÓN DE LAS ARTES DEL LIBRO

La Biblioteca cede varias obras para la Exposición de las Artes del Libro, en Leipzig, según propuso el Instituto Catalán de las Artes del Libro.

1922

SUBSTITUCIÓN DEL BIBLIOTECARIO

Eudald Canivell deja el cargo de bibliotecario. El escritor y periodista Josep Buxadé es nombrado bibliotecario al año siguiente.

1929

EXPOSICIÓN INTERNACIONAL

La Biblioteca deja en préstamo varios libros para la Exposición Internacional de Barcelona.

1939

CIERRE PÚBLICO

Muere Josep Buxadé: la Junta decide no designar un nuevo bibliotecario. La Biblioteca Arús se cierra al público.

1955

INTENTOS DE REAPERTURA

Se realizan algunos intentos de reapertura de la Biblioteca, sin éxito.

1967

REAPERTURA PÚBLICA

Concepció Rodergas, administradora del Patronato, consigue la reapertura de la Biblioteca al público. Se resuelve no dar especial solemnidad al acto.

1976

LLEGADA DE DONACIONES

A partir de 1978, después del franquismo, la biblioteca empieza a recibir donaciones de dirigentes relacionados con el anarquismo, el cooperativismo y el movimiento obrero. Destacan las donaciones de Hermoso Plaja, Diego Abat de Santillán y Albert Pérez Baró.

1987

AMIGOS DE LA BIBLIOTECA PÚBLICA ARÚS

Se funda la Asociación de Amigos de la Biblioteca Pública Arús, con el objetivo de evitar el abandono de la Biblioteca, acercar el legado de Arús a la ciudadanía y convertir la entidad en un núcleo cultural vivo.

1991

CENTENARIO DE LA MUERTE DEL FUNDADOR

Se celebra el centenario de la muerte de Rossend Arús i Arderiu con la reinauguración de la biblioteca.

1995

CELEBRACIÓN DEL CENTENARIO

Centenario de la Biblioteca Pública Arús. Se celebran una serie de actos commemorativos a lo largo de todo el año, y se crea el nuevo logotipo de la biblioteca.

2006

OBRAS DE REHABILITACIÓN

Entre 2006 y 2009 se realizan obras de rehabilitación del edificio de la Biblioteca para ampliar instalaciones.

2011

DONACIÓN JOAN PROUBASTA

Joan Proubasta hace donación de la Colección de Sherlock Holmes, la más grande de España y una de las mayores del mundo.

2020

CELEBRACIÓN DE LOS CIENTO VEINTICINCO AÑOS DE LA BIBLIOTECA

La Biblioteca Pública Arús cumple 125 años. Se realizan actividades, conferencias y una exposición commemorativa.

ROSSEND
ARÚS

Barcelona, 1844 – 1891

Rossend Arús i Arderiu nació en Barcelona el 1844, hijo de Pere Arús i Cuixart, distinguido comerciante droguero de ultramarinos y coloniales, y en especial de colorantes para la industria textil, de una adinerada familia de l’Hospitalet de Llobregat, y de Teresa Arderiu i Pons, natural de Das (Cerdanya). La bondad joven y festiva de su espíritu satírico y crítico lo acompañaron toda su vida, pero no impidieron, sino todo lo contrario, un continuo compromiso con la defensa de la democracia, la ideología republicana federal, el catalanismo de izquierdas, el libre pensamiento y la francmasonería. Fue, además, un filántropo sincero profundamente preocupado por el progreso de la gente que lo rodeaba.

Miembro de la Societat del Born –su barrio- se implicó a fondo en la organización de las fiestas de Carnaval en los años sesenta y setenta del siglo XIX y, como secretario de la entidad, estableció la lengua catalana como la oficial de la misma. Aquella sociedad, como otras centradas en la promoción de bailes u otras celebraciones populares en las que también intervino, tenían voluntad benéfica y de ayuda a los desvalidos y necesitados, a los que se destinaban los beneficios y múltiples recaudaciones. Más adelante, también participó en Lo Niu Guerrer, asociación que de algún modo tomó el relieve de la Societat del Born a partir de 1874.

Por otro lado, fue dramaturgo y escritor, abierto a la crónica y la narración periodísticas y también a la poesía de diversos géneros, con una dedicación en especial a la versificación epigramática. Como hombre de teatro, impulsó y se implicó en algunas sociedades, como la Flora (1864-1865) y la Tertúlia Catalana (1865-1871 y 1871-1873), que progresivamente adoptaron una voluntad profesional y consiguieron una envidiable continuidad, representando buena parte de la producción teatral del momento (sainetes y comedias, pero también dramas con ambición). Con la inclusión destacada de autores y obras en catalán, cada vez más mayoritaria. En ese marco, desarrolló paralelamente su propia obra. Llegó a escribir por lo menos 46 obras en catalán y 7 en español (se han conservado 52 en su conjunto), todas ellas estrenadas y representadas en teatros comerciales a partir de finales de los años mil ochocientos sesenta. 15 de ellas se editaron, algunas con notable éxito. Además de la faceta satírica y la obra de agitación política, hubo una variedad de géneros, con comedias y dramas realistas de denuncia social, teatro de magia, recreación de cuentos populares, e incluso teatro de referencia bíblica. En todas ellas transmitían las ideas de progreso y libertad, de defensa de los intereses de los sectores populares y de llamamiento a la ilustración que defendía el autor. Fue, en ese sentido, una pieza importante del renacimiento del teatro catalán de mil ochocientos, junto a los grandes de su época: Frederic Soler (Serafí Pitarra) y Àngel Guimerà. Asimismo, Arús era empresario, de modo que alquiló y gestionó diversos teatros, dirigidos a un público que se esperaba popular y masivo. Fue el caso, en los años setenta, del Teatre d’Olimp en la calle Mercaders, y de l’Espanyol cuando era al inicio del Paseo de Gràcia, y del de Sant Andreu; con mayor ambición, a partir de 1876 y en los años ochenta, también del Teatre de Bon Retir, a la Plaza Catalunya entre Paseo de Gràcia y Rambla de Catalunya.

Con la caída dela monarquía de Isabel II en septiembre de 1868 y el posterior advenimiento de la Primera República en 1873, Rossend Arús, como muchos otros jóvenes liberales con sensibilidad social, se involucró en política, y al mismo tiempo en masonería. Se afilió al Partit Demòcrata Republicà Federal y tomo parte en diversos comités del mismo, además de ser candidato, sin éxito, a las elecciones municipales, en una época en la que ya era muy intensa su dedicación a la escritura y la práctica teatral. El fin del Sexenio Democrático y la restauración de la monarquía borbónica enfriaron su militancia más orgánica, aunque nunca dejó formalmente el partido republicano federal. Se entregó entonces más que nunca al compromiso y la militancia política catalanista, al lado de Valentí Almirall, siempre en posiciones discretas pero decisivas como las secretarías de diversos comités y comisiones organizadoras. Así, sucesivamente, se implicó en la preparación y celebración de los primeros congresos catalanistas (el de 1880 y el de 1883), la fundación y desarrollo del Centre Català a partir de 1882, o la reunión de los Jocs Florals de mayo del 1888.

Rossend Arús ingresó en la masonería entre 1868 y 1873 en la Logia La Fraternitat num.1 de Barcelona, y el 1884 alcanzó el grado 33 (grado máximo según el Rito Escocés Antiguo y Aceptado). Luego fue miembro de otras logias : La Verdad, núm.17 (Barcelona), el Gran Capítol Català, Pureza núm.2 (Lisboa), Unión Ibérica núm.252 (Madrid), la Sagesse (Barcelona) Perfetta Unione (Italia) y se adhirió al Gran Consejo de la masonería portuguesa. En 1881 creó la logia Avant núm.149 (Barcelona) de carácter catalanista, convirtiéndose en venerable maestro. En 1886 se celebró la Asamblea Constituyente de la Gran Lògia Simbòlica Regional Catalana y Rossend Arús fue elegido gran maestro de la masonería catalana.

Cabe destacar su amplia obra periodística. Más allá de algunas colaboraciones puntuales, Arús publicó intensa y continuadamente en La Llumanera de Nova York (1874-1881), una revista en catalán de gran formato, ilustrada y prestigiosa, que publicó en Estados Unidos Artur Cuyàs. Tuvieron gran éxito algunas de sus series costumbristas y, en especial, su Cartes a la Dona, firmadas con el heterónimo Pau Pi i Pla, en que literaturizó una crónica de la Exposición de Filadelfia mediante las hipotéticas misivas del alcalde de Das a su esposa. Además, también con regularidad, colaboró en el Diari Català (1879-1881), que afianzaba Valentí Almirall, y en La Tramontana (1881-1896), el semanario librepensador que dirigía y mantenía el anarquista Josep Llunas i Pujals. Asimismo, tuvo presencia en semanarios de larga durada y gran éxito popular como L’Esquella de la Torratxa y La Campana de Gràcia. Arús mismo promovió algunas publicaciones, con temáticas monográficas: en direcciones muy distintas, una de las primeras revistas de toreo que se editaron en Cataluña, Pepe-Hillo (1874-1878); o La Luz (1885-1886), órgano del círculo homónimo y de la Unió Lliurepensadora de Barcelona, de mayor alcance e intencionalidad ideológica, así como el Boletín Oficial de la Gran Logia Simbólica Regional Catalana (1886-1887).

Arús falleció en 1892. En su testamento nombró albaceas y herederos de confianza a Valentí Almirall y Antoni Farnés, a quienes había manifestado sus últimas voluntades. En especial, tenían que gestionar y asegurar el fin de la construcción de la Casa del Comú -el ayuntamiento- y las escuelas, por un lado, a Das, el pueblo de su madre, y por el otro en l’Hospitalet de Llobregat, el pueblo de su padre. Además, el piso principal y el edificio donde residió, en el Paseo de Sant Joan, tenían que ser remodeladas para establecer una biblioteca abierta al pueblo de Barcelona. Así se hizo en todos los casos, y la Biblioteca Pública Arus fue solemnemente inaugurada el 24 de marzo de 1895, con una celebración que reunió múltiples entidades y una gran multitud.

VALENTÍ
ALMIRALL

Barcelona, 1841 – 1904

Valentí Almirall provenía de una familia adinerada de Barcelona. Aún y licenciarse en derecho en la Universidad de Barcelona, prefirió dedicarse a la vida política en lugar de ejercer. Durante su juventud, Almirall frecuentó varias tertulias, entre esas la de la trastiena de Frederic Soler, Pitarra, donde pudo conocer otros intelectuales de la época como Conrad Roure, Josep Anselm Clavé o Josep Lluís Pellicer.

Almirall participó activamente en la Revolución de 1868 como dirigente del Partit Republicà Democràtic Federal (català o castellà?), repudiando el autoritarismo español en pos de un estado federal, siguiendo el modelo suizo. En esta época fundó el diario El Estado Catalán, dirigió el diario El Federalista y participó en el Pacto de Tortosa. En 1869 tuvo que exiliarse en Francia, y no volvió a Barcelona hasta que se concedió la amnistía.

Su compromiso con el catalanismo le llevó a dirigir el primer diario escrito en lengua catalana, el Diari Català; a participar activamente en el primer y el segundo Congrés Catalanista (1880 y 1883); a fundar la primera organización política catalanista, el Centre Català; a participar en la redacción del Memorial de Greuges; y, sobretodo, a publicar Lo catalanisme en 1886.

Rossend Arús, de quien fue buen amigo, lo nombró junto a Antoni Farnés albacea y heredero de confianza. Como tal, fue el organizador de la Biblioteca Pública Arús.

El año 1898 se casó in articulo mortis con su compañera Rosalía Palma, y murió de apoplejía en 1904.

ANTONI
FARNÉS

Barcelona, 1840 – 1904

Antoni Farnés era el empleado de confianza del almacén de droguería y ultramarinos de Pere Arús, y como tal, conocía suficientemente el negocio familiar de los Arús como para asumir su gestión progresiva hasta que Rossend Arús lo nombró cogerente y, tras su muerte, acabó comprando todo el negocio.

No se conocen muchos detalles de su vida, aunque sabemos que debía ser del mismo barrio que los Arús, entre el Born y la Porta Nova, pues de joven había participado en alguna de las sociedades que impulsó Rossend Arús. Mantuvo relación con esa familia y su negocio toda su vida, hasta que Rossend Arús lo nombró su albacea y heredero de confianza junto con Valentí Almirall. Desde la muerte de Arús, se encargó de llevar a cabo sus proyectos filantrópicos: los edificios consistoriales y las escuelas públicas de Das y l’Hospitalet de Llobregat, y la Biblioteca Pública Arús.

El 24 de marzo de 1895, día de la inauguración de la Biblioteca, Farnés fue nombrado oficialmente vocal de la Junta, con el cargo de administrador-tesorero; es probable que él diseñara el sistema económico y financiero que tendría que sostener la institución a partir de entonces.

Antoni Farnés murió el 18 de marzo de 1904, tras conseguir un negocio próspero y diversas propiedades, aunque no parece que se hubiera casado ni tenido descendencia.

EDUALD
CANIVELL

Barcelona, 1858 – 1928

Eduald Canivell fue el primer director de la Biblioteca Pública Arús. Educado en París, trabajó de tipógrafo durante muchos años, y fue también historiador de las artes gráficas y activista políticocultural. Profesional pulcrísimo, fue premiado y elogiado en Italia y Alemania. Anarquista, catalansita y masón, participó en mítines en defensa de las escuelas laicas, y conoció Valentí Almirall y Rossend Arús hacia el 1882, cuando los tres militaban en el Centre Català.

Como director de la Biblioteca Pública Arús, Canivell contribuyó con Almirall en la selección y adquisición del fondo inicial de la Biblioteca. En ese sentido, ambos compraron miles de documentos en librerías de Cataluña, Europa y América, y configuraron uno de los cánones bibliográficos más modernos que entonces se podía encontrar en las bibliotecas catalanas. Todo da a pensar que los criterios catalográficos y el tratamiento documental del fondo fueron obra suya, con la ayuda de Cels Gomis y otros miembros del personal.

Canivell siempre creyó firmemente en la función de fomento del conocimiento que debía tener la Biblioteca, una formación dirigida a todo el mundo, sin distinción ni discriminación por clase, sexo o edad. Por eso, se computaba estadísticamente como usuario a cualquier persona independientemente de su género o edad. También se favoreció el acceso a la clase obrera al centro, abriendo en domingos y otras fiestas de precepto, pero con escaso éxito.

En el año 1922 renunció al cargo, y seis años después murió en un atropello de motocicleta, aunque algunas fuentes afirman que se trató de un coche, o un tranvía.

CELS
GOMIS

Reus, 1841 – Barcelona, 1915

Cels Gomis fue secretario de la Junta de la Biblioteca Arús, y un reconocido folklorista, divulgador de la ciencia y activista revolucionario. Ingeniero de profesión, con el fracaso de la Insurrección Federal de 1869 tuvo que exiliarse a Ginebra, donde se afilió a la Alianza de la Democracia Socialista de Bakunin. Después se trasladó a Madrid, y se convirtió en uno de los primeros divulgadores del bakuninismo y la Internacional en España.

“Laborioso catalanista”, partidario de la autonomía de Cataluña y buen amigo de Valentí Almirall y Rossend Arús, tuvo una relación muy estrecha con el Centre Català, a cuya biblioteca dio y dedicó gran cantidad de libros.

Como folklorista, destacó por el uso de una metodología muy avanzada, recogiendo la cultura popular y tradicional tal y como el informador la contaba, sin intervenciones del colector. También indicaba el nombre, edad y población de origen del informador, y trataba sin prejuicios morales las creencias y supersticiones del pueblo con la intención de conocer el conjunto de la vida popular.

Secretario de la Junta de la Biblioteca Arús, ayudó al director Eudald Canivell en la tarea de confección de Catalech General. En acuerdo con el director, también propuso abrir la Biblioteca en domingos y otras fiestas de precepto para favorecer la asistencia de los trabajadores.