Fondo bibliográfico

La Biblioteca Pública Arús, creada el año 1895 y entregada al pueblo de Barcelona, tuvo en sus inicios unos 24.000 volúmenes que comprenían todas las materias del conocimeiento humano. Este fondo, que aún se conserva en la Biblioteca, incluye materias tan diversas como la filosofía, religión, ciencias sociales, derecho, iciomas, biología, botánica, medicina, arte, música, literatura, geografía e historia, así como enciclopedias generales, premsa, etc.

El hecho que la Biblioteca se cerrase al público en 1939, y no abriese puertas hasta el año 1967, permitió que su fondo haya llegado a nuestros días casi intacto.

Actualmente, la Biblioteca Arús es un centro de investigación especializado en masonería y movimiento obrero (anarquismo, comunismo, cooperativismo). Un fondo que se ha podido completar gracias a las aportaciones de entidades y particulares. Desde el año 2011, también cuenta con la Colección Joan Proubasta de Sherlock Holmes.

El fondo de la Biblioteca sigue creciendo con las donaciones que se reciben, con la condición que tengan relación con su especialización. Actualmente hay unos 80.000 volúmenes.

80.000 volúmenes
aproximadamente

Según registro de 2020

MASONERÍA

La Biblioteca Arús posee una notable sección de documentos acerca de la masonería, procedentes en parte de la colección particular de Rossend Arús, que era un destacado masón, pero sobretodo de incorporaciones posteriores. El fondo masónico se ha conservado porque la Biblioteca estuve cerrada desde el inicio de la dictadura, pero también porque la institución fue protegida en cierta medida por las autoridades franquistas de Barcelona. Cabe recordar que la masonería fue prohibida y perseguida desde el año 1940.

El fondo masónico de la Biblioteca Arús contiene obras editada en la península Ibérica, y también fuera, sobretodo a Hispanoamérica, gracias al gran contacto que la Gran Logia Simgólica Recional Catalana tuvo con las lobias de los países de América Latina, especialmente con Cuba. Desde anuarios (Calendario masónico de la isla de Cuba, La Habana 1879-1881), boletines oficiales (Boletín oficial de la Gran Logia Simbólica Catalana, Barcelona, 1886-1887, 1904-1907, 1909 i 1914; Boletim official do Grande Oriente Lusitano Unido, Lisboa, 1880-1885); a documentos de mutualismo masónico (el reglamento de Familia Confederada, Barcelona, 1879), historia de la masonería (Apuntes históricos de la Orden de Caballeros Francmasones de la Lengua o Nación Española, Barcelona, 1882), rituales (Ritual del grado de compañero, de J.M. Ragon, Barcelona, 1871; El consultor del masón, d’A. Almeida, Madrid, 1883-1884), y revistas (La revista masónica del Perú, Lima, 1890-1891; El mallete: órgano de la masonería barcelonesa, Barcelona, 1881-1883; La concordia, Barcelona, 1888-1890). Estas dos últimas publicaciones, así como otros documentos, solamente se pueden encontrar en la Biblioteca Arús.

La singularidad de este fondo recae en el hecho que parte de las obras que contiene son documentos de orden interno de las logias. Cabe descatar el fondo de la logia Avant, a la cual perteneció Arús, con una sección de circulares (1882-1887); piezas tan especiales como una pintura de simbología masónica, de título Avant, signada D’Artagnan, y dedicada a Arús, o, muy en especial, el documento manuscrito Notas… de la Gran Familia catalana (1881-1882), un diario personal que escribe el mismo Arús y que recoge el que é llamaba sus “memorias masónicas”.

Una de las obras consideradas como imprescindible es el Diccionario enciclopédico de la masonería (La Habana, 1892 o 1892), escrita por Llorenç Frau y Lluís Ricard Fors, entre otros, y dirigida por el mísmo Arús. También resulta interesante el fondo de prensa librepensadora y espiritista relacionada con la masonería. En este apartado hay títulos como La Luz /1885-1886), revista librepensadora dirigida por el mísmo Arús; El librepensador (Gracia, 1869) o La humanidad (Barcelona, 1870-1872), publicación donde colaboraron muchos masones y que, según el historiador Pere Sánchez, es primordial para la historia social de Cataluña durante el Sexenio Democrático.

También hay que mencionar una pequeña pero notable sección de obras antimasónicas, una serie de libros que integran las campañas del catolicismo ochentista contra la masonería, como Los misterios de la francmasonería (1887), y El Vaticano y los masones (1887), ambas del autor francés Léo Taxil, o Què és la maçoneria?, una reedición de 1932 de la obra de Josep Torras i Bages, donde el obispo afirma que la masonería es enemiga de la “patria” y partidaria del amor libre.

MOVIMIENTO OBRERO

La Biblioteca Arús se concibió como biblioteca popular. Su objetivo era poner el conocimiento al alcanze de todos, independientemente de su clase social, género o edad, y cumplir así con la máxima de su fundador: “Como más ilustración tiene un pueblo, más lejos está del absolutismo”.

Inicialmente, se establecieron unos horarios que facilitaran el acceso de los trabajadores: abrían hasta tarde, y también en domingo y días festivos, aunque los horarios exactos se modificaron a lo largo de los años para adaptarse a las necesidades de los usuarios.

La temática de su fondo también era muy diversa, y pretendía oferir una diversidad de contenido como más ámplia posible, para no encasillar la clase obrera a unas areas temáticas específicas, ni privarla de conocimientso que a menudo se consideraban “poco útiles” para los trabajadores. Lejos de ese elitismo cultural, la Biblioteca aceptaba y ofrecía documentos de cualquier género para que todo el mundo encontrara lecturas de su interés.

Sin embargo, también es cierto que el hecho que la Biblioteca Arús fuera dirigida en particular a la clase trabajadora, en una época en la que el movimiento obrero experimentaba un gran desarrollo en Barcelona, atrajo muchos documenots de temática social y política. Esta riqueza del fondo ha permitido que hoy se considere una biblioteca de investigación especializada en la historia del anarquismo y del movimiento obrero del siglo XIX y primer tercio del XX. En este campo posee una de las hemerotecas más compertas de Cataluña y, con el tiempo, se ha convertido en uno de los centros documentales más importantes de Europa, junto con el Instituto Internacional de Historia Social de Amsterdam.

El fondo bibliografica cuenta con obras como el Manifiesto del partido comunista, de K. Marx i F. Engels (1886), La revolution sociale, ou, La dictature militaire de M. Bakunin (1871), Idea general de la revolución en el s. XIX de Proudhon, Viatge a Icaria, d’E. Cabet (1848), Trenta mesos de col·lectivisme a Catalunya de Pérez Baró (1970), El moviment cooperatiu a Catalunya, de J. Ventosa i A. Pérez Baró (1961), y otras obras de referencia en temática comunista, cooperativista, anarcocolectivista o acerca del socialismo utópico y el catalanismo.

ANARQUISMO Y PRIMERA INTERNACIONAL

En la Escriptura de fundació de la Biblioteca Arús consta que “siempre será libre, no pudiendo excluir sistemáticamente ningún género de libros por motivos sociales, políticos ni religiosos, pudiendo solo cerrarse las puertas a las publicaciones criminosas o pornográficas clandestinas”. Este hecho dio una enoreme diversidad al fondo, pero también propició la llegada de toda clase de escritos relativos a los movimientos sociales de la época. Particularmente, la estrecha relación que Eudald Canivell, el primer bibliotecario, tenía con los tipógrafos anarcosindicalistas hizo que la presencia de obras de temática anarquista ya fuera notable desde el principio.

Una de las obras más valiosas de la Biblioteca Arús es el manuscrito, completamente único, de las Actas, circulares y comunicaciones del I Consejo Federal de la Región Española de la Asociación internacional de Trabajadores. Este documento de la década de 1870 es un testigo histórico de primer orden, una fuente primaria fundamental de la organización obrara y el anarquismo en el Estado español.

Entre los libros más destacados en relación al anarquismo encontramos El catolicismo y la cuestión social, de C. Gomis (1886); La conquista del pan, de P. Kropotkin (1973); Qüestions socials, de J. Llunas (1891); i La anarquía y la Iglesia, d’A. Lorenzo (1903). También es de absoluta imporancia la extensa hemeroteca, la cual contiene títulos tan importantes de prensa obrera y anarquista del siglo XIX como El productor, La tramontana, La federación igualadina, La anarquía, La federación o Acracia, algunas de las cuales solamente pueden encontrarse en la Biblioteca Arús.

En el caso de las Actas, circulares y comunicaciones del I Consejo Federal de la Región Española de la Asociación internacional de Trabajadores, no hay prueba documental de quién fue el autor del donativo. El historiador Josep Termes, especialista en la materia, piensa que fueron cedidas por Eudald Canivell. Algunos de los fondos cedidos en los últimos años son los de Antoni Montaner, Hermós Plaja (3.000 vol.), Diego Abad de Santillán (4.000 vol.), el del cooperativista y sindicalista Albert Pérez Baró, el de los dirigentes anarcosindicalistas Ildefonso González y Felipe Alaiz, y el de Marià Casasús.

En conjunto se trata de un fondo muy importante, de carácter único en el caso de los documentos sobre la I Internacional en el Estado español, que convierte la Biblioteca Arús en un centro de consulta obligatorio -en el ámbito europeo- para cualquier especialista que investigue la historia del anarquismo en el siglo XIX.

FONDO PATRIMONIAL

La biblioteca Arús conserva el fondo inicial con el que abrió puertas el año 1895. El fondo estaba integrado por 4.000 volúmenes de la biblioteca personal de Rossend, además de 20.000 que adquiriero Valentí Almirall y Eudald Canivell. Se tratat de un fondo documental de temática generalista que tuvo el objetivo de formar, informar y distraer la ciudadanía de Barcelona.

Este fondo inicial, aunque tematicamente descompensado, es de una variedad extraordinaria y puede todavía interesar a investigadores de muchas disciplinas. Además de las matérias y los autores habituales en una biblioteca generalista de la época, hau otros que reflejan perfectamente la mentalidad de la institución y sus organizadores, así como ciertas líneas de desarrollo del fondo.

Comparando el catálogo impreso de la biblioteca con el fondo reunido entre 1918 y 1920 por las primeras bibliotecas de la mancomunidad, se puede comprovar que estas últimas no incluyeron materias que sí estaban presentes en el fondo de la Arús, como religiones y filosoría orientales, textos críticos con la religión, obras de movimientos sociales revolucionarios, esperanto o diccionarios de lenguas más lejanas, sexualidad o ginecología; así como obras literarias que no fueran europeas on anglosajonas. Del mismo modo, las otras bibliotecas no incluyeron bibliografía específica para niños hasta 1920. Esta diversidsd del fondo de la biblioteca Arús también afectaba las formas bibliográficas, pues no solo había libros, opusclos y publicaciones en serie, sino que también había documentos cartográficos, documentos gráficos y partituras. La Biblioteca contaba con una gran variedad de contenido y también de formato, que refuerza la idea que se trataba de una biblioteca “moderna” con la intención de renovar su fondo a menudo para que éste no se “fosilizara”.

Más allá de los libros de uso general, también se reunió una colección de incunables relativamente notable, obras impresas en letra gótica, libros con ligaduras preciosas y gravados de características diversas, y otros volúmenes que pretenían formar, en conjunto, un pequeño museo del libro. La intención era, por medio de esas obras, mostrar en las vitrinas de la Biblioteca una exposición de la evolución de las artes gráficas; y aunque Almirall no logró adquirir ninguna obra impresa por Gutenberg en persona, sí se consiguieron obras como el Codicis Iustiniani, impreso en Magúncia el año 1475; el Homeri poetarum supremi Ilias, impreso en Venécia el 1497; el Opera de Boeci (ídem, 1492); el Menghi Fauentini viri clarissimi in Pauli Veneti Logica[m] commentum (ídem, 1480); el Quadragesimale doctoris illuminati de Francisci de Mayronis (ídem, 1491); o el Cyrurgia de Guiu de Chaulhac (ídem, 1499). 

La adquisición de estos libros, junto con otros volúmenes en idiomas estranjeros que el público general no dominaba, le valieron varias críticas a la Biblioteca. Sin embargo, un recuento del fondo original desmiente esa afirmación, pues un 60% de los libros estaban en español, e incluso había un 5% en catalán. El tercio escrito en lengua estranjera se explica en gran parte por la falta de obras de referencia modernas y de temáticas muy àmplias publicadas a nivel nacional, lo que obligaba a recurrir en muchos casos a bibliografía estranjera.

SHERLOCK HOLMES

La temática de especialización más reciente de la Biblioteca Arús gira entorno a uno de los personajes del género detectivesco más influyentes de la literatura: el detective Sherlock Holmes. El año 2011, el empresario y coleccionista Joan Proubasta (Barcelona, 1944) hizo entrega de su colección a la Biblioteca, un conjunto extensísimo de obras, objetos y curiosidades relativos al personaje de Arthur Conan Doyle.

El conjunto documental y museográfico está integrado por más de 12.000 piezas, hecho que lo convierte en la colección dedicada a la figura de Holmes más importante de nuestro país, y una de las diez más grandes del mundo. Se trata en su mayoría de las novelas de Doyle, escritas en cuarenta y dos idiomas distintos, entre los que destacan por su rareza el esperanto y el braile. Hay más de 6.000 volumenes con escritos del mismo autor, obras que hacen referencia o se inspiran en los personajes del canon holmesiano, novelas policíacas de otros autores destacados, e incluso libros de temática algo tangencial al universo de Sherlock Holmes, como el espiritismo y la criminología.
Algunos de los volúmenes más apreciados de la colección son:

  • Un ejemplar de la primera edición de The hound of the Baskervilles, (1902)
  • Las primeras ediciones en catalán de los relatos de Sherlock Holmes publicados por la revista De tots colors, (1908)

La colección también contiene una gran filmoteca de películas, series y adaptaciones diversas en formato BlueRay, DVD, VHS y Betamax; más de 2.000 comics, tebeos y mangas, muchos de ellos en el japonés original; posters diversos de las apariciones y parodias de Sherlock Holmes a la gran pantalla; recortes de prensa; juegos de mesa; objetos característicos del detective, como pipas, sombreros o gavardinas; medallas y monedas commemorativas; figuritas, títeres, dos caganers y un teatro de marionetas; zapatillas, corbatas, llavoers, insígnias y demás objetos de mershandising; autógrafos de actores que han interpretado el famoso detective, como Jeremy Brett y Michael Caine; y una gran variedad de curiosidades y miscelanea relacionadas de un modo u otro con la figura de Sherlock Holmes.

La Colección Joan Proubasta de Sherlock Holmes se mantienen en un espacio reservado, y es accesible por medio de visitas guiadas que muestran detalladamente su contenido. Addicionalmente, la Biblioteca organiza exposiciones, habitualmente dos veces al año, para divulgar ciertos aspectos de las novelas, el género literario, el autor o temas relacionados.